Un payaso muy alegre, el Carlino

Tras una apariencia seria y enfadada se esconde el protagonista de nuestro artículo, el Carlino, un perro alegre, tranquilo y en ocasiones bastante payaso, comúnmente conocido como “pug”. Destaca por la máscara negra que tiene en la cara, perfectamente definida en los ejemplares de colores claros. Es una raza pequeña, suele pesar entre 6,5 y 8 kg, y tiene una cabeza grande y redonda, con cara plana y ojos saltones que le dan una expresión dulce y preocupada a la vez. Los colores de la raza son el plateado, el albaricoque, el cervato y el negro uniforme, con el hocico, las orejas, los pulgares y algunos lunares negros.

Su origen se remonta a la antigua China, de ahí, a lo mejor, que comparta rasgos con el Pequinés. Fue muy apreciado en la China Imperial donde ocupaban mayoritariamente el papel de perro guardián. Eran muy buenos en esta función, no por la potencia de sus ladridos, sino por el enorme ángulo de visión que poseen. Llegó a Occidente con los comerciantes del S. XVI y XVII, convirtiéndose en la raza favorita por los holandeses y los ingleses.

Es un perro muy sensible y tierno, y tiene una gran empatía con sus dueños, entendiendo su estado de ánimo y adaptándose a el. Asimismo, el dueño puede adivinar el estado de ánimo del carlino por sus ronquidos o ronroneos. Buscan una relación estrecha y llena de afecto, son perros muy equilibrados y comprenden las indicaciones de sus dueños a la perfección, pero son testarudos y demuestran poco interés. Los cachorros suelen ser muy traviesos pero con los años se serenan (sin dejar de perder nunca las ganas de jugar y divertirse).

Principales Cuidados


El carlino tiene un pelaje fino, liso, suave y corto, y está exento de cepillados diarios. Aún así se deben hacer de forma periódica para retirar los pelos muertos, ya que es una raza que muda en abundancia. Una vez a la semana se deberían limpiar sus ojos y arrugas con un algodón húmedo, y secarlas bien para evitar irritaciones y malos olores. Los oídos también se tienen que limpiar semanalmente con una gasa semihúmeda, y bañarlos cada dos o tres semanas.

Aunque son perros con mucha energía no necesitan hacer mucho ejercicio, ya que la gastan en jugar. Hay que ir con cuidado con el calor porque se sobrecalientan con facilidad. A parte de provocarles ronquidos, su corto hocico les puede generar problemas respiratorios como un velo del paladar largo.

Alimentación


Es recomendable una dieta seca ya que ayuda a mantener una dentadura sana y sin sarro. Es muy importante no sobrealimentarlos porque suelen tener problemas de sobrepeso. Un carlino con obesidad tendrá más dificultades para respirar e incluso para realizar sus actividades diarias.

Curiosidades


Su nombre se origina en Francia, debido a un actor italiano del S. XVIII, Carlo Antonio Bertinazzi. Su seudónimo era Carlin, y interpretaba a uno de los arlequines más famosos dentro de la historia de la comedia del arte. La máscara negra que usaba el arlequín recuerda al morro negro que predomina en la cara del carlino.