El escultórico gato esfinge

El esfinge es una de las razas de gato más singulares, tanto por su exótico nombre, que recibe por su aspecto delgado y esbelto, parecido al de la de las figuras mitológicas del antiguo Egipto, como por su característica más significativa: la práctica ausencia de pelo. La raza es originaria de Canadá y surgió a partir de la cría selectiva iniciada tras el nacimiento espontáneo de un gato sin pelo en Toronto en 1966.

Existen en el mundo varias razas de gatos sin pelo, pero el gato esfinge es probablemente la más conocida. En realidad, como la mayoría de estas razas, no carece totalmente de pelo, pues su cuerpo está recubierto por un manto muy fino, inapreciable a simple vista, que le confiere un tacto aterciopelado muy agradable, similar al de una gamuza. Compensa su desnudez con una temperatura corporal unos 4 grados superior a la del resto de gatos, un rasgo genético que le ayuda a aclimatarse. Y, claro está, ¡también lo convierte en la mascota ideal para tener en el regazo cuando hace un poco de frío! De hecho, el esfinge es un animal muy doméstico que necesita el cuidado humano para sobrevivir y no es nada amigo de las bajas temperaturas. En el interior debe contar con una zona de descanso confortable, provista de mantas y lo suficientemente cálida para no pasar frío. De lo contrario, su aspecto y salud podrían verse afectados. En el exterior, en temperaturas inferiores a los 22 grados, debe ir siempre con un abriguito.

Los esfinges son gatos de cuerpo mediano que rara vez superan los 5 kg de peso si siguen una buena dieta y se mantienen activos. Tienen una apariencia elegante y musculosa en la que sobresale un abdomen redondeado. Su rostro, de frente plana y pómulos prominentes, es muy expresivo y adorable, gracias a sus ojos grandes y a sus despejadas orejas, abiertas y anchas en la base. Los graciosos pliegues de piel que se aprecian en su cara le confieren una expresión de serena sabiduría muy particular. Otra de las características más llamativas de este minino es la ausencia de bigotes en la mayoría de ejemplares, lo que no le impide ser un magnífico cazador de roedores. ¡Ponlo a prueba y verás!

Estos pequeños felinos son vivaces, curiosos y activos. Además, son muy extrovertidos y sociables con los humanos, así como dóciles y afectuosos con su familia, con la que establecen un fuerte apego y dependencia. Es importante valorar este aspecto a la hora de introducir un esfinge en casa, pues necesitan más atención y compañía que otros gatos, aunque también son mucho más amorosos y tiernos que otras razas y se llevan muy bien con niños y otras mascotas. Juguetones por naturaleza, necesitan estímulos constantes para satisfacer sus grandes dosis de energía. Para mantenerlos activos no hay nada como los juguetes interactivos especiales para gatos, mucho mejor si incluyen distintos niveles de alturas, que los mantendrán en movimiento y ocupados la mayor parte del día y también estimularán su astucia.

 

Salud y cuidados del esfinge

El gato esfinge suele gozar de buena salud, aunque debido a la ausencia de pelaje habrá que limitar su exposición al sol y proferirle algunos cuidados adicionales. Hay que tener especial atención con su aseo, pues la falta de pelo junto con el hecho de que transpiran hace que se ensucien con facilidad y, a diferencia de otras razas, necesitan de la ayuda humana para mantener una higiene correcta. Es básico el baño frecuente, mínimo cada dos semanas, con un jabón especial y tomando la precaución de limpiar los oídos antes con algunas gotitas de solución limpiadora especial para gatos. Al no tener pestañas, habrá que cuidar asimismo la higiene ocular, frotando suavemente sus ojos con un paño impregnado de suero fisiológico. También será necesario limpiar y cortar las uñas con frecuencia, pues acumulan mucha suciedad y grasa y, a partir de los dos años, lavarle los dientes de manera cotidiana.

 

Necesidades nutricionales especiales

Huelga decir que la alimentación desempeña un rol muy importante en la salud de nuestras mascotas peludas en general, y en el caso del esfinge en particular constituye un aspecto de vital importancia. Para mantener su mecanismo termorregulador, este minino consume una gran cantidad de energía, por lo que requiere de una dieta especialmente alta en proteínas y grasas. Estas últimas contribuirán, además, a que su piel genere la grasa necesaria que lo proteja de la intemperie. Elegir una alimentación de alta gama o Premium, en la que no falten tampoco los alimentos húmedos o semihúmedos para cuidar la palatibilidad de su dieta será la mejor garantía para darle una vida saludable a tu esfinge.