El crestado chino, un entrañable perro sin pelo

De aspecto singular, parecido a un poni en miniatura, el crestado chino es el más popular de los perros sin pelo. Y también el más vivaracho, juguetón y divertido. Se trata de una raza muy afectuosa y buena con los niños que ha sabido conquistar el corazón de sus dueños por su buen temperamento. ¡Descubre a un toy que no deja a nadie indiferente!

A pesar de su nombre, es probable que los orígenes del crestado chino no se encuentren en Asia sino en África, de donde se cree que proceden todas las razas de perros desnudos, con los que comparte características genéticas.

Introducido en China en algún momento, se convirtió en un perro muy apreciado por la aristocracia imperial, no solo por su afabilidad y porte distinguido, sino también por una sorprendente cualidad común a todos los perros sin pelo: la elevada temperatura de su cuerpo, por encima de la habitual en los canes, lo que lo convierte en un cálido compañero en invierno. Y es que, además, el crestado es un perro afectuoso, sensible y muy hogareño, que gusta de la compañía de los suyos a todas horas. Y aunque se adapta fácilmente a distintos entornos y es una raza inteligente y obediente que aprende con rapidez, no es el tipo de perro para personas que pasan poco tiempo en casa, pues requiere de muestras de cariño y atención constantes, que devuelve con creces. Dada su tendencia retraída, es importante acostumbrarlo a otros perros para que desarrolle capacidades sociales, pues de otro modo podría llegar a ser demasiado miedoso, e incluso desarrollar el llamado síndrome del perro pequeño si se tiende a sobreprotegerlo.

 

Principales cuidados

La ausencia de pelo en los perros se debe a una mutación genética que favorece su adaptación y supervivencia en climas cálidos, pero los hace vulnerables al frío, ya que carecen del manto protector del pelo. Esta es la razón por la que los crestados, como el resto de perros calvos, son muy frioleros y necesitan abrigarse durante los meses fríos del año. Con sus graciosos penachos en la cabeza y cola, y ataviados con unos abriguitos suaves de algodón o forro polar, el crestado nunca pasa desapercibido y siempre causa admiración. Eso sí, ¡debe ir siempre a la última moda!

Lógicamente, también hay que tener especial cuidado con su piel y mantenerla bien hidratada y limpia, con productos especiales para perros, y protegerlos del sol con cremas solares, así como evitar la exposición solar directa y prolongada en los ejemplares de piel más clara, como los moteados, rosas o blancos. Tomar el sol con moderación, no obstante, será muy beneficioso para su piel, pues favorece la producción de la vitamina D.

 

La alimentación del crestado

Al ser una raza con tendencia a la obesidad y a las intolerancias alimentarias, resulta de especial importancia cuidar su alimentación, proporcionarle alimento de calidad y equilibrado, y evitar la sobrealimentación, así como procurarle dosis regulares de ejercicio con paseos diarios.

A partir de los 6 años, es recomendable enriquecer la dieta del crestado con suplementos de ácidos grasos Omega 3 y 6 para perros, que favorecerán el buen estado de la piel y contribuirán a difuminar las manchitas que aparecen con la edad. Junto con una buena higiene dental, la alimentación también ayudará a evitar la pérdida de piezas dentales a la que es proclive.

 

Curiosidad:

Cabe mencionar la existencia de un crestado todo cubierto de abundante pelo, denominado powderpuff. Según la tradición, estos cachorros nacían con la finalidad de proporcionar calor a sus hermanos desnudos.